UNA PEQUEÑA APORTACIÓN DESDE MI HUMILDE EXPERIENCIA, SOBRE COMO SE PUEDEN INTENTAR SOLUCIONAR LOS PEQUEÑOS PROBLEMAS DIARIOS QUE SE PRODUCEN EN LAS ESCUELAS.
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miércoles, 1 de febrero de 2017

¿ES POSITIVO CELEBRAR EL DÍA DE LA PAZ? Mejor el diario de la Paz

Hemos celebrado en el colegio el Día de la Paz, y me muestro categóricamente en contra. No me gusta el día de nada, pero celebrar el día de la paz  me parece todavía peor. Puede que al leer esta afirmación pueda dar la imagen de una persona que no es solidaria, y que no se cree los beneficios de la no violencia. Es normal, lo que acabo de escribir es políticamente incorrecto, y en nuestra sociedad, toda afirmación que lo sea, pasa a  ser censurable, sin un posterior análisis de lo que se ha querido decir. Es una de las primeras labores a afrontar en la escuela, enseñar a reflexionar con profundidad, antes de emitir un juicio.
De todas maneras, voy a explicar la afirmación inicial. El día de algo debería ser una conmemoración, el recordar a algo o a alguien que supuestamente debe ser recordado. Ciertamente, el 30 de enero es la efemérides de la muerte de Gandhi, pero estoy seguro de que si se lo preguntásemos  a muchos docentes no sabrían relacionar el hecho con la celebración escolar.
En casi todos los colegios se recurre a una especie de desfile de todos los niños/as con unas canciones que tienen que ver con el tema, y a la proclamación de una serie de consignas y deseos relacionados con la necesidad de Paz en el mundo. Es fantástico, es una buena actividad, y además puede que facilite el espíritu de  pertenencia común a una misma organización como es el colegio. Todo son cosas buenas, y por lo tanto no estoy criticando en absoluto que se lleven a cabo. Lo que sí que me parece pernicioso es circunscribirlas a un momento determinado, a un día en concreto. Si se hace así, da a entender que  en el resto de  días del año pierden importancia este tipo de actividades, y creo que es al contrario. Se puede argumentar que se hace así para darle visibilidad, pero lo que ocurre, es que se da visibilidad con la forma y no con el fondo, y los niños/as se quedan con esto. Si además realzamos en las redes sociales lo bonito y espectacular que ha quedado la actividad y no remarcamos los beneficios y la necesidad que tenemos de no violencia, el trabajo se queda roto, incluso puede que lleguemos a banalizar una reflexión que es muy necesaria.
El día de la Paz debe celebrarse los trescientos sesenta y cinco del año, el día de la mujer exactamente igual, aunque tiene más delito todavía, a mi entender, celebrarlo expresamente, aquí sí que hay un símbolo machista, mucho más que en el lenguaje. Se puede festejar el día de Gandhi o el de Martin Lutero King, o el de Nelson Mandela, o el de las madres de la plaza de Mayo, que no hay que caer en resaltar solo a hombres, como símbolos de la lucha por la Paz y la igualdad. Pero no darle un día a un valor quien debe ser continuo y permanente.
Lleva la idea  toda la noche rondando por mi cabeza. Así que vamos a aplicarla en el aula. Vamos a diseñar una actividad que haga que los alumnos/as reflexionen sobre este tema de manera continua y no solo por haber hecho una excepcionalidad en la continuidad del trabajo escolar. Siempre digo que prefiero enseñar lo que se hace a lo que se quiere hacer. En este caso voy a compartir el planteamiento inicial de la tarea, pero no puedo mostrar resultados, puesto que no lo he llevado a cabo.

Voy a sugerir a los chicos/as la realización de un cuaderno de la paz. En él, que tendrá un formato digital a través del blog que compartimos, para facilitar el acceso común, van a señalar todas las cosas que encuentren en su vida común, ya sea de forma cercana o a través de los medios de comunicación que sean favorecedoras de la Paz, y también aquellos actos personales que aún pequeños, generen un ambiente pacífico. Al final de curso, serán ellos mismos los que otorguen el premio a la mejor medida por la Paz. Es así donde podemos contribuir de manera eficaz. Los niños no pueden quedarse con la idea de que alimentar la paz es dar de comer a las palomas, deben entender que son agentes generadores de paz y no violencia en todos los momentos de su vida.


IMAGEN ALBA LAMUELA