UNA PEQUEÑA APORTACIÓN DESDE MI HUMILDE EXPERIENCIA, SOBRE COMO SE PUEDEN INTENTAR SOLUCIONAR LOS PEQUEÑOS PROBLEMAS DIARIOS QUE SE PRODUCEN EN LAS ESCUELAS.
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jueves, 3 de noviembre de 2016

Los deberes, un debate que debe ser el comienzo y no el fin.

Los deberes siguen de actualidad. Parece que CEAPA ha convocado una huelga para este fin de semana "Se trata de dar prioridad a las actividades familiares y si los profesores se niegan a apoyarla, son ellos los que invaden un tiempo que no les corresponde", ha firmado el presidente de CEAPA, José Luis Pazos, ante una pregunta que le ha formulado un periodista hablando de una libertad de cátedra que es un mito que se ha extendido pero que no existe en la educación obligatoria. Una cosa es libertad de cátedra y otra elección metodológica y ni aún la última puede enarbolarse como elemento indiscutible, pero ese debate lo dejaremos para otra ocasión.
No puedo quitarle la razón al presidente de CEAPA, la tiene. Es la familia quien debe ser el elemento que centre el proceso educativo de los niños/as y la escuela es una institución que debe apoyar y reafirmar la labor de la familia y no al revés, como ya comenté en esta entrada. Por eso, es a veces muy injusto cuando se culpa a los docentes del fracaso escolar de los alumnos/as sin asumir los padres ningún tipo de responsabilidad cuando se produce. Indudablemente los maestros/as tienen su parte de responsabilidad, pero una parte y no la mayor.
Los deberes son solo la punta del iceberg, se pueden suprimir, no cuesta nada, tan solo conlleva la realización por parte de los alumnos/as de una menor cantidad de ejercicios sobre los contenidos que se están trabajando. No supone nada, si a la vez, no conlleva un cambio muchísimo más profundo y que parece tenemos miedo de afrontar.
Decía JL Pazos en la entrevista anterior, que dentro de una sociedad como la nuestra, sujeta a cambios constantes y vertiginosos, la escuela era una de las pocas instituciones que permanecía anclada en el pasado. Otra vez tiene toda la razón. Es cierto que muchos de los docentes se amparan y utilizan  las metodologías que se utilizaban en los tiempos en los que acudían al colegio como alumnos/as, aduciendo la famosa frase de "siempre se ha hecho así". Pero también es verdad que dentro del colectivo de padres hay muchas familias que son muy reacias a sumir cambios, que pueden suponerles desajustes en los hábitos de vida en lo9s que basan sus rutinas. Solo tenemos que ver las reacciones que se producen ante situaciones como el cambio de jornada escolar para una mejor conciliación de la vida familiar, o las reacciones de algunos padres ante la supresión de los libros de texto.
La cuestión de los deberes es importante, por lo que supone de metodología. Si los deberes son la realización monótona de una serie de ejercicios planteados en un libro de texto, no tienen sentido, no por los deberes en sí, sino por el tipo de metodología empleada para el aprendizaje de los niños/as. En este caso se trata de que adquieran una serie de contenidos, sin más, como hacía yo, cuando era pequeño en el colegio, y rellenaba fichas sin parar. 
Si el trabajo que realizo está enfocado hacia la adquisición de competencias y no de contenidos, los trabajos que el niño hará fuera de la escuela con su familia serán muy distintos. También pueden ser deberes buscar noticias de ciencia en la prensa, escrita o audiovisual, grabar una entrevista a un personaje real o figurado, o investigar sobre un tema con la ayuda de la familia como ya expliqué en la entrada que he mencionado anteriormente. Estos trabajos son parte del aprendizaje habitual, no tienen un momento determinado, se pueden adecuar a cualquier momento y en cualquier situación, y lo que es más importante, consiguen un mejora competencial de los niños/as.
El proceso de aprendizaje de una persona no termina nunca y no tiene que realizarse en momentos determinados. JL Pazos se quejaba de que la familia no podía dedicar el tiempo necesario a sus actividades propias, porque los niños necesitaban ese tiempo para la realización de los deberes, cierto una vez más, pero también lo es que los niños/as están aprendiendo en todo momento. De cualquier actividad puede y debe surgir el aprendizaje, y no es necesario dedicarle un tiempo específico, nunca hay que  dejar de realizar una enriquecedora actividad familiar, las dos cosas deben ser simultáneas.
En conclusión, no es tan necesario solicitar la supresión de los deberes, sino forzar a un cambio metodológico, donde los docentes y los padres/madres estemos convencidos de que debemos formar a personas más competentes para manejarse en cualquier tipo de situación y a manejarse en los problemas cotidianos aunque suponga tener adquiridos una cantidad menor de contenidos, que por otro lado están a nuestra disposición de manera instantánea a través de la tecnología. Más aún cuando éstos acaban por olvidarse.
Es difícil pero debemos ver el fondo del asunto y no quedarnos tan solo en el reflejo.



IMAGEN ALBA LAMUELA