UNA PEQUEÑA APORTACIÓN DESDE MI HUMILDE EXPERIENCIA, SOBRE COMO SE PUEDEN INTENTAR SOLUCIONAR LOS PEQUEÑOS PROBLEMAS DIARIOS QUE SE PRODUCEN EN LAS ESCUELAS.
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miércoles, 21 de septiembre de 2016

¿Modificación del currículo en agosto?

A finales del curso pasado me llamaron de una editorial para decirme que se iba a cambiar el currículo de Ciencias Sociales en Aragón y que necesitaban que les ampliase los nuevos contenidos para realizar una adenda que completase  su libro de texto. Me quedé un poco sorprendido y me puse en contacto con un amigo que trabaja en la consejería a ver que podía indicarme. Tuvo que consultar, él no estaba muy enterado, y repito que estoy hablando de finales de mayo, pero me dijo que sí, que se había pretendido desde otras instancias ampliar el currículo con una asignatura que fuese Aragón y que como no había podido ser, pues se había decidido cambiar el currículo de Ciencias Sociales para darle un matiz más localista.
Me puse a ello y me quedé muy sorprendido con los estándares que había que trabajar a partir de tercero y de la estrategia que se había seguido para realizar su distribución temporal a lo largo de la etapa. Este tema lo trataremos en su día puesto que tiene su miga. 
La cuestión era que en las fechas en las que nos encontrábamos me parecía altamente difícil el cambio curricular sin informar debidamente para este curso en el que hemos entrado. Es más, pensaba que lo lógico era posponer los cambios para el siguiente, y de esta forma, hacerlo de una forma meditada, trabajada y responsable. Si se había criticado este aspecto del ejecutivo anterior, lo normal hubiese sido hacer las cosas de otra manera, no profundizando y ahondando en este error formal.
Desde la editorial me dijeron que ellos querían tener ya las adendas, porque no se fiaban que a lo largo del verano no se publicase el cambio curricular y querían dar servicio a sus usuarios lo antes posible. Así que las elaboré durante junio y julio y se las remití.
Al entrar agosto sin que se hubiese publicado nada en el boletín oficial, pensé que la cordura había imperado y que se iba a realizar con la calma y las explicaciones necesarias que se requieren en los procesos educativos. No fue así, el trece de agosto se publicó, no se enteró nadie, bueno me refiero al cuerpo de maestros, había quien sí estaba muy atento. 
Ha sido actualidad el recursos de los obispos, puesto que este cambio afectaba al horario de religión, pero de eso se tenía ya noticia, lo que no se sabía y creo que no se sabe aún por muchos maestros/as, incluidos los de mi colegio, es que ha afectado a más áreas y que hay que modificar las programaciones didácticas y toda la documentación que hace referencia al área de Ciencias Sociales.
Se habla mucho del recurso de los obispos, de lo que ha afectado a la organización de los centros, pero bien es cierto de que una ley no se puede recurrir hasta que no está publicada. Si en vez de hacerlo deprisa y corriendo, se hubiese hecho en el mes de abril o mayo, o bien se hubiese esperado a su aplicación al curso siguiente, todos estos problemas se hubiesen resuelto. No podemos mediatizar los tiempos educativos con los tiempos políticos, así nos va.

Si queremos que esto funcione, debemos ir todos a una, para ello la información debe correr y no esconderse para publicarse a escondidas en el mes de agosto. Si queremos que el río fluya lo primero es intentar descongelar el agua.