UNA PEQUEÑA APORTACIÓN DESDE MI HUMILDE EXPERIENCIA, SOBRE COMO SE PUEDEN INTENTAR SOLUCIONAR LOS PEQUEÑOS PROBLEMAS DIARIOS QUE SE PRODUCEN EN LAS ESCUELAS.
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lunes, 28 de marzo de 2016

LOS DEBERES Y LA JORNADA ESCOLAR. JORNADA CONTINUA 9

Es un tema polémico, ciertamente de actualidad, por las campañas que se están emprendiendo por parte de algunas familias para favorecer el debate.
De entrada mi opinión es que no, no debe haber deberes. Pero una vez aclarado este punto, tenemos que reflexionar sobre lo que son los deberes, y la importancia del trabajo de la responsabilidad en los niños/as, desde el colegio y desde las familias.
No podemos caer en la tentación de buscar la felicidad absoluta de los menores, confundiéndola con su despreocupación por lo que les afecta, cargando los adultos con la responsabilidad de sus obligaciones, que puede que a ojos de un adulto sean "pequeñeces", pero que son la base sobre la que tiene que cimentarse su formación.
No es lo mismo, que desde la escuela se planifique la actividad de los alumnos/as con el reparto de las actividades entre el tiempo escolar y el tiempo familiar, a una estructuración ordenada de las obligaciones de los niños/as y su terminación y entrega en un plazo determinado. En la estructuración de dicho tiempo, los docentes tienen que contemplar todas las variantes que inciden en el trabajo escolar y, una vez determinado los plazos, exigir a los niños/as cumplirlo. Si por alguna razón los alumnos/as no han cumplido con los tiempos marcados, atendiendo a la responsabilidad de sus actos, deberán buscar otros momentos para cumplir con lo establecido.
Las familias no deben olvidar que es el profesional quien controla esta situación, y hacen mal si asumen como propia una responsabilidad que es de los niños/as.Les están haciendo un flaco favor. Pero también se lo están haciendo cuando sobrecargan la agenda de los menores con un montón de actividades extraescolares, que muchas veces se realizan a disgusto de los mismos, con la falsa creencia que a más presión externa, mejor formación.
En esta situación todos comentemos errores, los docentes porque no queremos entender muchas veces la idiosincrasia familiar, muchos de nosotros/as pensamos que lo único importante en la vida de los niños/as es su vida escolar, cuando la actividad deportiva, musical y social, puede ser mucho más formadora que el tiempo que pasa en la escuela o delante de los libros de texto. Me he tenido que escuchar alguna vez, como algún docente le decía a mi hija que era mejor que dejase el deporte y se dedicase a estudiar Historia, consiguiendo  tan solo una animadversión hacia el área.
Por eso no se puede estar en contra de lo que significa la actividad escolar en casa, que puede llegar a mejorar la relación padre/hijo, y que clarifica a los padres la situación escolar real de sus hijos. Pero no puede ser un recurso del docente para terminar de impartir el currículo, por una mala planificación del mismo o por un excesivo número de estándares que el niño/a debe adquirir, o lo que es peor por acabar la totalidad de las actividades que marca el libro de texto.
Ciertamente podemos realizar otro tipo de actividades académicas que agrupen dichos estándares para su adquisición por parte de los alumnos/as. Ese es el debe de los docentes. Tenemos que aplicar nuestra imaginación didáctica para que el proceso pedagógico sea positivo y eficaz.
Y debemos enlazar todo este debate con la organización de la jornada. ¿Puede hacerse equilibradamente si el niño sale de su casa a las ocho de la mañana y no regresa hasta las siete de la tarde, en el mejor de los casos, tras su paso por el colegio y las actividades extraescolares? Definitivamente no. La mejora no pasa solamente por la ausencia de trabajo escolar en casa, pasa por la facilidad para una mejor organización del mismo. Los mismos problemas que tiene la sociedad aragonesa para optimizar el tiempo laboral, los tiene en los tiempos escolares, es necesario un cambio, y creo que ahora es el momento.
Las dos cuestiones van de la mano, una es la vía por donde debe circular la otra. De nosotros/as depende.




 Imagen:  http://enfocandoaalba.blogspot.com.es/