UNA PEQUEÑA APORTACIÓN DESDE MI HUMILDE EXPERIENCIA, SOBRE COMO SE PUEDEN INTENTAR SOLUCIONAR LOS PEQUEÑOS PROBLEMAS DIARIOS QUE SE PRODUCEN EN LAS ESCUELAS.
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lunes, 7 de marzo de 2016

COLEGIOS INTEGRADOS. SÍ PERO DE FORMA ORDENADA.

En el Periódico de Aragón de hoy, se comenta la posibilidad de crear centros integrados a partir de ahora, incluso la reconversión de alguno. Como idea está bien, es una buena forma de funcionamiento, los colegios concertados la contemplan y funciona eficazmente. Además, permite ahorrar en infraestructuras, ya  que aguantan mejor los avatares de los flujos poblacionales de determinados barrios en la ciudad.
En principio parece una idea que se adecúa a las necesidades, y que no tiene que tener aspectos negativos. Pero  es si se mira desde fuera, cuando la mirada se sitúa desde el punto de vista de la gestión, es cuando empiezan a vislumbrarse posibles inconvenientes que tienen que organizarse muy bien para que no deriven en conflictos.
Cuando se puso en marcha la LOGSE y se suprimieron los cursos séptimo y octavo de EGB, que pasaron de la gestión de los colegios a los IES, yo era secretario de un colegio de primaria. Como en Sariñena, en aquella época, había problema de aulas en el instituto, se optó por una solución razonable, los alumnos/as de primero de la ESO seguían en el edificio del colegio, pero bajo tutela y jurisdicción del centro de secundaria. Fue un auténtico caos, no había ninguna estructura que marcase directrices ni protocolos en la relación entre los alumnos/as de los dos centros que compartían las dependencias, y lo que es peor, tampoco entre los docentes y los alumnos/as, y lo que es todavía peor, entre los docentes de las dos instituciones.
Surgieron muchos conflictos, tanto de comportamiento, con el agravante de que los docentes de medias no estaban en aquella época acostumbrados a impartir clase con carácter obligatorio, el antiguo BUP, no lo era; como de uso de instalaciones y material.
Al principio, se va soportando, pero pueden surgir conflictos graves. Si un alumno/a de secundaria, no conservaba el material convenientemente, el maestro/a de primaria no tenía autoridad para poder encauzar la situación, y viceversa. Como no teníamos espacio ni tiempo de coordinación, los docentes del otro centro veían como una injerencia en su autoridad, que se recriminasen algunas actitudes.
Por otro lado, se convino el uso del material de primaria por parte de los alumnos/as del instituto, nosotros en el colegio éramos escrupulosamente cuidadosos con nuestro material de Educación Física, los profesores del IES no tenían el mismo cuidado. Después de veinte años, todavía recuerdo mi disgusto cuando vi a los niños/as jugando al fútbol con  nuestros balones de voleibol.
Pero estas agrupaciones no son nuevas, ya se están dando actualmente en algunos CRAs que mantienen el primer ciclo de secundaria. Pues bien la Administración, al tratarse de casos muy aislados, no ha generado ningún tipo de herramienta administrativa que se adapte a su realidad, y deben estar trampeando constantemente en la realización de documentos tan básicos como el DOC. Aquí no hay problemas de jurisdicción como he relatado antes, puesto que todos los niños/as dependen administrativamente del centro de Primaria, pero sí que aparecen a la hora de repartir responsabilidades entre los docentes, que deben asumir dar clases en una etapa que no es la suya. Por supuesto que están preparados pedagógicamente para impartir las clase del primer ciclo de la ESO, pero es verdad que lo hacen desde una situación de desventaja con respecto a los docentes del Instituto, y no solo económicamente, los complementos son diferentes, sino también a efectos de reconocimiento profesional. Y no me pongo a detallar lo que supone gestionar un colegio donde algunos alumnos, tienen un horario diferente, el famoso Anexo III de primaria, no se aplica en secundaria.
En fin como idea, la de los centros integrados, me parece positiva, pero antes de llevarla a cabo, se debería preguntar a los gestores que tienen, o han tenido una realidad parecida, para ver con qué problemas se han encontrado, y así, legislar previamente, para poder tener todo atado y bien atado. No podemos olvidar que los pequeños problemas en la convivencia diaria, son los que hacen que un proyecto salga adelante o desemboque en un fracaso.
Una idea muy válida puede irse al traste si no se han atendido todos los detalles. Solo es cuestión de tener buena información, e intentar una buena gestión. La voluntad por encontrar nuevas soluciones está, se ha dado el paso más importante, pero no puede quedarse ahí, hay que crear un buen camino.

Imagen:    http://enfocandoaalba.blogspot.com.es/