UNA PEQUEÑA APORTACIÓN DESDE MI HUMILDE EXPERIENCIA, SOBRE COMO SE PUEDEN INTENTAR SOLUCIONAR LOS PEQUEÑOS PROBLEMAS DIARIOS QUE SE PRODUCEN EN LAS ESCUELAS.
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jueves, 17 de diciembre de 2015

NO DESAPROVECHEMOS LA EXPERIENCIA. MAESTROS/AS JUBILADOS/AS

Se jubila Montse, una maestra que es toda una institución en el colegio. La verdad es que cuando uno lleva tantos años desarrollando una labor profesional en una escuela, parte de tu vida está reflejada en la misma.
Sé que vamos a echarla mucho de menos, y sé también, que aunque su vida va a ser más tranquila, ella también va a añorarnos un poquito. Nos ha pasado con todos los compañeros/as que dejan atrás su vida laboral, y es una pena que se desaproveche ese gran caudal de experiencia y sabiduría. No digo con esto, que se tenga que retrasar el final de la vida laboral, ni mucho menos, nada más lejos de mi pensamiento. Lo que digo es que deberían buscarse vías de colaboración de forma, que los maestros/as jubilados que lo quisiesen, pudiesen estar ligados al centro de diversas formas. Cuando se jubiló nuestro querido Miguel, polifacético maestro, encontró su vía de unión con el colegio. Es cierto que ya no ejerce de maestro, en el sentido ortodoxo del término, pero sí que lo hace en sus otras vertientes donde es super competente. No hemos perdido al mago, ni al malabarista, ni al hortelano. Colabora con nosotros en todas esas tareas, de forma más o menos regular, más bien más que menos, para nuestra suerte. Sigue ligado al centro en lo que se siente motivado, y ha sabido encontrar el punto de unión justo, lo que a veces puede resultar difícil.
La administración debería poder encauzar toda esta energía voluntaria tan llena de experiencia. Lo intenta a través del programa Auna en su vertiente de voluntariado, con las tertulias dialógicas,
por ejemplo, pero creo que se queda corta. Estos voluntarios/as merecen un tipo de reconocimiento más significativo que el que marca el programa, no me estoy refiriendo al económico, aunque sería algo que podría plantearse; sé que es difícil, pero todo lo legislativo se puede solucionar, es cuestión de voluntad política. Podría otorgárseles la capacidad de asistencia a claustros, con voz pero sin voto, sí se quiere, o con voto, al fin y al cabo participarían activamente en la vida del centro. Podrían tener descuentos para actividades organizadas por la administración o las empresas públicas y municipales, podrían tener muchas cosas, pero la más importante no cuesta dinero, podrían tener RECONOCIMIENTO.
No el reconocimiento de los integrantes de la comunidad educativa, ese ya lo tienen, y el cariño también. Les falta el reconocimiento de la sociedad a la que están ayudando, saber que se les valora y que se les tiene en cuenta. La de bibliotecas, coros, grupos de teatro, bandas, etc. que podrían funcionar en los colegios con la colaboración de estos maestros/as jubilados, y que desde arriba nadie se preocupa en planteárselo y ponérselo fácil administrativamente.
Por eso Montse, puede que me exceda en mi confianza, pero desde aquí te pido que no te vayas del todo, que como a Miguel, nos gustaría seguir teniéndote por aquí, para seguir aprovechándonos de ti, en otras facetas, y poder seguir aprendiendo contigo.