UNA PEQUEÑA APORTACIÓN DESDE MI HUMILDE EXPERIENCIA, SOBRE COMO SE PUEDEN INTENTAR SOLUCIONAR LOS PEQUEÑOS PROBLEMAS DIARIOS QUE SE PRODUCEN EN LAS ESCUELAS.
elpaquez@gmail.com

lunes, 23 de noviembre de 2015

ANTE PROBLEMAS IRRESOLUBLES: OSADÍA Y FE EN NOSOTROS/AS MISMOS. JIM VALVANO

La universidad de North Carolina State, fue capaz de ganar el campeonato de la NCAA enfrentándose a  jugadores que luego fueron leyenda en la NBA como Mikel Jordan, Akeem Olajuwon; Clyde Drexler o Ralph Sampson. Lo hizo de una forma brillante, ganando partidos en los últimos segundos y con un poder de convicción y una fe en sí mismos que son referentes en la historia del baloncesto.
Cuando llegó para hacerse cargo del equipo, el entrenador Valvano hacía entrenar a sus jugadores el corte de la red de la canasta, para preparar la celebración de la victoria del campeonato. Sus jugadores pensaban que estaba loco, pero poco a poco consiguió una fe en sus posibilidades que ninguno de sus jugadores hubiese creído antes que iba a tener.
El campeonato, ganado de una forma épica, con una canasta en el pitido final, no hubiese sido posible sin esta fe en el grup que su entrenador llegó a inculcarles; pero tampoco si en los partidos anteriores, en los que nadie daba nada por ellos, no se hubiese sacado de la chistera soluciones mágicas.
En esa temporada había un jugador, que por potencia física todo el mundo pensaba que iba a dominar el campeonato: Ralph Sampson, con 2,23 de altura, una movilidad increíble y una gran facilidad para jugar al baloncesto. En el partido de cruces con el equipo de Virginia, el entrenador Valvano iba perdiendo el partido, así que de repente, tras un tiempo muerto, ordenó una zona de caja (triángulo) y dos;  pero no lo hizo de la forma ortodoxa, dos hombres sobre dos tiradores, sino que puso los dos sobre el gigantón contrario en un trap constante. Consiguió desorientar al equipo contrario y llevarse el partido. La originalidad, el atrevimiento y la inteligencia osada de Jim Valvano, les llevó al campeonato.
En las escuelas nos sucede algo parecido, muchas veces nos enfrentamos a problemas que parece que se han enquistado de tal forma que son parte de la idiosincrasia del colegio. No podemos aceptar esas realidades; tenemos que enfrentarnos a ellas. Y evidentemente si llevan mucho tiempo sin poderse solucionar, es inútil intentar lo habitual. En este caso debemos hacer como Valvano, asumir riesgos; pero con la fe ciega en las posibilidades de nuestro grupo de trabajo. Si tenemos en el claustro dudas sobre nuestro trabajo, no seremos capaces de solucionar situaciones difíciles. Una vez que el equipo sea una roca,  capaz de enfrentarse a los problemas que van surgiendo, es el momento de hacer planteamientos que a primera vista pueden parecer locuras o irrealizables. Ciertamente no perdemos nada, puesto que si no se llega a la solución, el problema permanecería como hasta entonces.
Nuestros grupos flexibles, surgen de una situación así. Los problemas de algunos alumnos/as con los asesores British Council eran constantes; el envío de los mismos al aula de compensatoria, era un parche que se repetía en el tiempo, no mejorábamos, el aula de compensatoria, no podía asumir esa cantidad de alumnos/as a todas las horas British. Así que ideamos los grupos flexibles. Parecía imposible cuadrar ese horario; había que esforzarse para asumir dar clase a los grupos tres, y creímos en la solución. El primer trimestre del primer año, fue duro, pero lo sacamos adelante. La situación comenzó a mejorar, todos/as los alumnos/as estaban mejor atendidos. Fuimos capaces de superar la eliminatoria.
 A ver si, como North Carolina State, somos capaces de ganar el campeonato.
Al final de sus días, Jim Valvano enfermo de cáncer terminal, recogió un premio . Hasta en ese momento, él seguía luchando y teniendo fe. UN EJEMPLO PARA SEGUIR.


El discurso es impresionante, su fe en si mismo y su capacidad de lucha. Hay una parte  que me emociona especialmente, cuando dice que nunca se rinde, que va a volver a intentarlo, y que volverá.
Los grupos flexibles no fue la primera solución que propusimos para solucionar nuestro problema, tuvimos que hacer retoques sobre la marcha para mejorarla. Lo mejor que tenía Valvano como entrenador, es que era capaz de dar la vuelta al planteamiento inicial, si el resultado no era el esperado. Y que conforme vamos avanzando y vamos cambiando nuestra situación somos capaces de replantearnos todas las cosas, puesto que lo importante es la fe que mantenemos en nosotros mismos como grupo de trabajo.