UNA PEQUEÑA APORTACIÓN DESDE MI HUMILDE EXPERIENCIA, SOBRE COMO SE PUEDEN INTENTAR SOLUCIONAR LOS PEQUEÑOS PROBLEMAS DIARIOS QUE SE PRODUCEN EN LAS ESCUELAS.
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lunes, 21 de septiembre de 2015

Ponga un Gasol en su vida.

No voy a ocultar la pasión por el deporte de mi vida, deporte al que le debo muchas cosas, y que me apasiona. Ese deporte es el BALONCESTO. Gracias a él he forjado mi carácter, he mejorado como persona, incluso mi presente laboral, tiene que ver con mi dedicación deportiva.
Es el deporte que está de moda en el día de hoy, España es campeona de Europa, por tercera vez en ocho años, y Pau Gasol ha sido nombrado con treinta y cinco años, jugador más valioso del torneo.
Puede que parezca fácil usar la figura de Gasol como referente, más aún,después de haber logrado todo lo que ha conseguido, dos anillos de la NBA, varios All Stars, y multitud de medallas en campeonatos con la selección.
Pero es que además, no pierde nunca la oportunidad, de mostrar su lado más humano, su saber estar ante la vida, cuando lo más normal, es que con toda la fama que le dan los medios, tuviese de vez en cuando una salida de tono, una palabra más alta que la otra, y sin embargo, nunca reacciona de forma inadecuada. Es más, ya no es que sepa mantener la formas en todo momento, es que, sabedor del calado que tiene todo lo que dice, sobre todo entre la población más joven, siempre intenta dar un sentido educativo a todas sus manifestaciones.
Es embajador de Unicef, de forma muy activa, con varios proyectos, en los que participa, no solo económicamente a través de su fundación, sino desplazándose a lugares en conflicto para aportar su imagen, a campañas concretas.
Pues con todo eso, me parece más importante, que siempre que puede, intenta encauzar a los jóvenes deportistas por los valores educativos del deporte. El otro día, después de una de las actuaciones más memorables que yo he visto de un jugador de baloncesto, me refiero al partido semifinal, contra Francia, declaró que la clave de la victoria, había estado en el deseo y el trabajo. El poder mantener ese nivel de hambre por la mejora en lo que haces, a pesar de tener las estanterías llenas de títulos, y la cuenta bancaria más que bien surtida, nos debe servir como ejemplo, cuando nos desanimamos ante las tareas que nos surgen en nuestra vida laboral.
 Puede ser que sintamos cansancio a la hora de afrontar los retos diarios, más aún cuando se trata de los mismos, que a modo de la roca de Sísifo, debemos elevar todos los años. Puede que tengamos menos medios que antes, o estén distribuidos de otra manera, sintiéndonos perjudicados. Pero si Pau Gasol, con una selección con muchas bajas, creyó en el grupo, y mantuvo la ilusión de un junior, nosotros podemos hacer lo mismo. En la mejora diaría, el trabajo es importante, pero yo creo que es la ilusión por mejorar el factor diferencial,  que nos hace mejores profesionales y mejores personas.
Lo mismo ocurre con los alumnos/as, no podemos dejar que pierdan la ilusión por ser personas mejor formadas, deben prepararse  para afrontar los retos que este mundo les va a plantear. A lo mejor esa ilusión está escondida, y no se dan cuenta de que la tienen, debemos entonces, ejercer de líderes del grupo, y llevar a cabo la misma misión que  realiza Gasol en la selección. Puesto que lo difícil, no es mantener tu ilusión, y ya es tarea complicada en sí misma, lo realmente complicado es conseguir, que el grupo que te rodea, se insufle de tu pasión, y convencerles de salvar las adversidades, sabiendo que pueden apoyarse unos en otros, y que al final, si no se relajan en el trabajo, se puede llegar a ser campeón, aunque la mayoría de la gente no crea en tu grupo.
Creo que son valores que debemos enseñar y que debemos asumir, por eso Pau no es solo un referente baloncestístico, creo que también es un referente ciudadano. Raramente los deportistas profesionales de gran calado, entienden que el papel que desempeñan como ejemplo para los más jóvenes es importante, aprovechemos a Pau que ha sabido entenderlo, y que además lo lleva a cabo a la perfección.