UNA PEQUEÑA APORTACIÓN DESDE MI HUMILDE EXPERIENCIA, SOBRE COMO SE PUEDEN INTENTAR SOLUCIONAR LOS PEQUEÑOS PROBLEMAS DIARIOS QUE SE PRODUCEN EN LAS ESCUELAS.
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lunes, 10 de agosto de 2015

NI BLANCO NI NEGRO, GRIS.

Estando de vacaciones podemos ver la situación escolar con perspectiva. Problemas que nos parecen insuperables durante el curso, o situaciones en las que nos atascamos, incapaces de poder encontrar una solución satisfactoria, se tornan solucionables o al menos no vemos un callejón sin salida. Los conflictos que en el curso escolar, dentro de la vorágine académica, nos superan, ahora en periodo vacacional son más accesibles.
Esta actitud no es exclusiva del mundo laboral, la tenemos al afrontar los problemas diarios, si conseguimos dar un paso atrás y verlos con perspectiva, somos capaces de encontrar mejores soluciones. Si además podemos contar con la opinión de otros profesionales ajenos a la problemática inicial, tanto mejor. Las experiencias externas nos ayudan a buscar soluciones que no están viciadas por las dificulades en las relaciones personales del día a día.
Nuestra visión del mundo, y de los problemas que nos encontramos es nuestra, pero otra personas pueden ver las mismas cosas de una forma distinta. Tendemos a pensar que la verdad es algo absoluto, que no existe más que una forma de afrontar las cosas de manera eficiente, y desde luego no es así ni mucho menos.
No existen en los problemas que se generan en los colegios el blanco y negro, existen los matices de gris, y según quien afronte el problema, se puede ver con un matiz más claro o más oscuro.
Por eso, cuando surgen problemas en la organización del colegio, o en las relaciones entre profesionales, lo mejor es dar un poco de espacio y de tiempo. No intentar solucionarlo de forma inmediata, si no estamos forzados a ello, y esto me lo digo a mi mismo, tiendo a pecar de ese mal.
Lo mejor es posponer un poco el problema y buscar la solución más adelante, para que la adrenalina no nos ciegue. Así en verano, se pueden repensar algunas de la dificultades que han surgido a la hora de programar la organización, seguro que de repente se nos ocurre alguna  solución que antes nos parecía imposible. Así podemos encontrar soluciones que además de meditadas serán más innovadoras y más eficaces, puesto que habremos sido capaces de pensar en todas las consecuencias que tendrán las acciones a emprender, tanto las positivas como las negativas, y por tanto poder evitar o minimizar estas últimas lo más posible.
También a pesar de que desde la jefatura de estudios, es desde donde se tiene una visión más general de todos los elementos organizativos, no está de más escuchar las sugerencias que se planteen, esperar a dar una respuesta, siempre razonada, así al menos, todos los compañeros/as sienten que se les tiene en cuenta.
Siempre hay varias soluciones a cualquier problema que se plantee, las vacaciones son un momento ideal para plantearse cuales pueden ser los más favorables. Pero a pesar de que invirtamos esfuerzo en pensar las mejores soluciones, tenemos que tener clara una premisa muy importante; n
o tenemos la verdad absoluta, existen otras que pueden ser tan buenas o mejores y debemos estar abiertos a ellas.