UNA PEQUEÑA APORTACIÓN DESDE MI HUMILDE EXPERIENCIA, SOBRE COMO SE PUEDEN INTENTAR SOLUCIONAR LOS PEQUEÑOS PROBLEMAS DIARIOS QUE SE PRODUCEN EN LAS ESCUELAS.
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lunes, 8 de junio de 2015

EL AÑO QUE VIENE QUIERO DAR.....

Llega uno de los momentos más estresantes del año para la jefatura de estudios, la hora de que dictaminen el cupo de maestros/as que te corresponden para el próximo curso; el debate sobre el café para todos podemos dejarlo para una próxima entrada, y centrarnos ahora en la distribución de los recursos asignados, para llevar a cabo, de la mejor forma posible, los proyectos emprendidos por el colegio.
Los docentes estamos acostumbrados a que se prime nuestra antigüedad en el centro por encima de todas las cosas, y una vez acomodados todos, ver a qué podemos llegar. Este fue el primer obstáculo con el que me encontré al llegar a la jefatura, en este colegio y en los otros donde he sido  equipo directivo. Los maestros/as se acercan y te dicen lo que quieren impartir el curso siguiente. Hay dos obstáculos que no me permiten dar salida a esas peticiones;  por un lado no puedes dejar para el último que llega, normalmente un compañero/a interino/a, lo que no quiere dar nadie;  y lo segundo y más importante, es que la consecución de los proyectos que se tienen que llevar a cabo en el colegio, es el motivo que tiene que imperar en la organización del horario, y no al revés.
Además con la entrada en funcionamiento de los grupos flexibles y los grupos de proacción, y el gran condicionante que plantea la organización de los mismos en el horario de todo el colegio, no se pueden dejar vacantes abiertas en la adscripción de septiembre sin tener en cuenta la especialidad de los maestros/as que tienen que elegir la plaza. En nuestro colegio además al ser British Council, y dar una gran parte de las áreas en inglés, no es lo mismo que una tutoría la ejerza un especialista con código noventa y nueve que uno de E. Primaria.
Por otro lado, si tuviésemos que empezar a gestionar la realización de los horarios y de los apoyos consiguientes, a partir de los resultados de  la adscripción de septiembre, no sé cuando podríamos empezar a implantarlos; este curso que termina hemos tenido setenta y tres grupos de apoyo, sin contar los de pedagogía terapéutica y audición y lenguaje, además de los grupos flexibles en los cuatro últimos cursos de primaria. Los horarios los elaboro con mucha paciencia entre los meses de julio y agosto, dependiendo de la fecha en la que el servicio de inspección me facilita el cupo definitivo.
Para que esto no nos ocasione excesivos problemas, aunque nunca se puedan evitar del todo, lo que hacemos son paquetes  por especialidades, de la forma más equitativa posible. A la hora de la adscripción cada uno elige,entre  los paquetes de su especialidad, por orden de antigüedad.
Con ello conseguimos acelerar el proceso, aunque suponga un extra de trabajo veraniego, y lo que es más importante, intentamos equilibrar la carga de trabajo de todos los maestros/as que están en el colegio por una determinada especialidad.
Intentamos explicar esta forma de proceder a todos los compañeros/as y acoplar los puestos específicos, biblioteca, Ramón y Cajal, convivencia, COFOS, con antelación. Cuando se ve que esta forma de proceder repercute positivamente en el desarrollo pedagógico y didáctico del colegio, los compañeros/as se convencen de su eficacia, y por lo tanto, les es más fácil asumir la pérdida de "derechos adquiridos" que da la fuerza de la costumbre.
Hay que ser cuidadoso en la elaboración de los paquetes, intentar que no haya muchas diferencias entre ellos, y tener siempre explicación para nuestra forma de proceder; que nunca sea a causa de un capricho arbitrario. Si alguien se siente perjudicado, hay que ofrecerle una razón por la que se ha tomado esa decision.  Puede que  no sea compartida por un compañero concreto/a en un momento dado, pero siempre hay que esgrimir en público y en privado, los motivos por los que se han tomado las decisiones.
Cuando todo el mundo asume esta forma de trabajar, es más fácil poder sacar adelante proyectos y procesos educativos.  Lo primero que tenemos claro todos/as en el colegio, es que las necesidades de los alumnos/as, están por encima de nuestras preferencias como maestros/as. Parece una obviedad, pero es un paso de gigante para la mejora del colegio.