UNA PEQUEÑA APORTACIÓN DESDE MI HUMILDE EXPERIENCIA, SOBRE COMO SE PUEDEN INTENTAR SOLUCIONAR LOS PEQUEÑOS PROBLEMAS DIARIOS QUE SE PRODUCEN EN LAS ESCUELAS.
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lunes, 27 de abril de 2015

APROVECHANDO LAS SESIONES DE EVALUACIÓN

Muchas veces las sesiones de evaluación se convierten en un mero trámite, las tenemos que realizar por imperativo legal, en algunos centros que conozco se tratan además en diferido y a distancia, o sea, se levanta un acta con unos supuestos acuerdos y las notas se trasladan desde los maestros/as al tutor/a en un folio y, con esto, se rellena el expediente del alumno/a en el programa GIR.
Otras veces sí que se reunen los docentes y simplemente se cantan las notas de todos los niños/as, convirtiendo las evaluaciones en una suerte de sorteo de la lotería de navidad, donde las cifras se convierten en notas y los niños de San Ildefonso son sustituidos por los maestro/as del colegio.
A nosotros nos parece que ni una cosa ni otra, es cierto que no merece la pena cantar las calificaciones de todos los niños, aunque es cierto, que podemos descubrir una discontinuidad en las de algún alumno/a, que curiosamente nunca se atribuye a un error en la metodología o en el sistema de calificación del docente, sino en un supuesto problema del niño/a, con lo que se cambia la calificación de alguna de las áreas y a otra cosa. Es cierto que hay que comentar las realidades que existen en el aula, pero no  todas por igual  desaprovechando un tiempo que es precioso, hay muchos alumnos/as y, sobre la mayoría, ya se han comentado muchas cosas en las reuniones de nivel o en los mentideros de la sala de maestros.
Así que nosotros que entendemos que las reuniones muy extensas acarrean cansancio, falta de intensidad y por lo tanto ineficiencia, hemos optado por una solución intermedia. Las calificaciones las remitimos al tutor/a en una lista, que a partir de este curso pasa a ser una hoja excel, y así es más fácil de introducir en la herramienta COMPENSATORIO que obtiene las calificaciones competenciales de los niños/as. No perdemos más el tiempo en esto, si hay alguna disonancia en alguna de las áreas con respecto a las demás, será el tutor/a quien hable con el maestro/a correspondiente y analice la situación y, si hace falta, realizará algún cambio o, si esa divergencia representa la actitud del alumno/a hacia esa materia, se mantendrá la calificación.
A nosotros/as nos importan las sesiones de evaluación como reuniones donde realizamos los análisis de los grupos de apoyo que planteamos. Disponemos de una gran variedad, adecuadas a realidades muy diversas y es muy importante conocer la opinión de todos/as para asegurar la eficacia de los mismos. Así pues, realizamos un seguimiento de todos los grupos que afectan al curso y realizamos una valoración de los componentes de los mismos. Reflejamos la idoneidad de la presencia de los niños/as en un determinado grupo, así como su aprovechamiento del mismo. Tenemos en cuenta el esfuerzo que realizamos para poder individualizar la enseñanza hasta estos puntos y mantenemos una firma apuesta por el aprovechamiento, si alguien no valora el empeño y no se esfuerza, deja paso al siguiente.Creemos en la cultura del esfuerzo y, nuestros alumnos/as lo han ido comprendiendo con el paso de los años.
Por otro lado, otra de las señas de identidad de nuestra organización, es la flexibilidad, aprovechamos las sesiones de evaluación para dotarnos de esta cualidad, de esta forma los niño/as pueden entrar o salir de un apoyo o cambiar de un grupo flexible a otro desde aquí, tenemos claro que el esfuerzo hay que valorarlo y esta posibilidad de cambio es la que nos otorga el elemento motivador de los alumnos/as, que no tienen que esperar hasta el curso siguiente para ver reflejado el fruto de su esfuerzo o tener una solución a su problemática.