UNA PEQUEÑA APORTACIÓN DESDE MI HUMILDE EXPERIENCIA, SOBRE COMO SE PUEDEN INTENTAR SOLUCIONAR LOS PEQUEÑOS PROBLEMAS DIARIOS QUE SE PRODUCEN EN LAS ESCUELAS.
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lunes, 16 de marzo de 2015

Caviar iraní o la calidad no está en el envoltorio.

Estoy leyendo en el Heraldo de Aragón, que el nuevo colegio de Cuarte que iba a ser privado va a tener un concierto, no voy a opinar sobre la medida, creo que hay otros foros donde se puede opinar sobre la oportunidad o no de esta decisión. Lo que sí que voy a comentar es la opinión que en la sociedad se tiene a la hora de valorar la enseñanza pública o la privada. Para empezar creo que es pésimo el generalizar a la hora de hacer la valoración de un colegio u otro, el mejor maestro/a del mundo puede estar en el peor colegio del mundo o viceversa.Pero esta generalización también está mal hecha cuando se utiliza a la hora de hacer comparaciones entre la pública o la privada. En la calle existe la creencia de que en los colegios de titularidad privada se imparte una mejor enseñanza, donde al tener una población escolar más normalizada, por llamarlo de una forma políticamente correcta, se pueden trabajar mejor los contenidos al no tener que dedicar tanto tiempo a trabajar la convivencia en el centro. En algunos casos se puede tener razón, pero en otros no, por lo que insisto en que hay que valorar los colegios en su individualidad y su circunstancia y no pensar que va a ser mejor uno que otro por tener una titularidad u otra.
Nuestro centro educativo está al lado de unos edificios de alquiler social, y dentro del barrio donde estamos situados tenemos quizá fama de que asisten alumnos/as de extracción social desfavorecida, y es cierto, por lo que se podría pensar que tenemos problemas para alcanzar alto rendimiento curricular. Pues bien el año pasado nos presentamos con dos equipos a la Science Fair en inglés y  ganamos las dos categorías,pincha aquí para ver el enlace. aquí el enlace con la resolución de ganadores, y a la vez la siguiente reflexión. La innovación y el compromiso no depende de a quien pertenezca el colegio, ni de si es público o privado sino que depende de la ilusión y motivación de su claustro, de su compromiso con la innovación educativa y su atrevimiento para probar soluciones organizativas audaces. Esta motivación será el motor que mejorará la capacidad competencial de sus alumnos/as, independientemente de la extracción social de los mismos.
Podíamos pensar que solo se presentaron centros del British Council y por lo tanto eran todos colegios públicos, pero el otro día nos presentamos a otro concurso, en este caso de lectura en lengua extranjera, y allí competimos con colegios de alto prestigio, con muchos años de experiencia en bilingüismo como el Colegio Británico, el Molière o el Juan de Lanuza, y nos impusimos a todos ellos. Dejo
Estoy seguro de que nadie hubiese apostado por nosotros antes del concurso, pero no por conocernos o dejarnos de conocer, sino porque se da por hecho que lo privado funciona mejor que lo público y en educación mucho más, y más aún sin ser uno de los pocos colegios públicos de la ciudad con prestigio, sino uno de los que tienen bastantes niños/as becados en el comedor. Las apariencias engañan, las generalidades más. A veces el caviar puede estar envuelto en papel de periódico y el sucedáneo en una caja de cristal de bohemia, pero la calidad la comprobaremos con nuestro gusto no con nuestra vista.