UNA PEQUEÑA APORTACIÓN DESDE MI HUMILDE EXPERIENCIA, SOBRE COMO SE PUEDEN INTENTAR SOLUCIONAR LOS PEQUEÑOS PROBLEMAS DIARIOS QUE SE PRODUCEN EN LAS ESCUELAS.
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lunes, 9 de febrero de 2015

Prejuicios sobre la escuela rural.

Siempre se ha pensado que la escuela rural está muy en desventaja con las escuelas completas. Nada más lejos de la realidad. Mi vida profesional se ha desarrollado en la escuela rural, en CRAS o en escuelas unitarias, solamente ahora, en este último centro, he trabajado en una escuela completa; y a la hora de definir la organización del colegio, pienso mucho en mi experiencia en la escuela rural. Para empezar en los colegios pequeños la enseñanza es mucho más individualizada, es cierto que las aulas son multinivel, lo que puede suponer una dificultad para los maestros/as, pero para los alumnos es una gran ventaja. El tiempo del profesor que cada alumno disfruta  es mucho mayor, además los niños/as ganan en autonomía y en responsabilidad. Siempre he creído que la labor de los maestros no es enseñar a los niños/as, sino conseguir que estos aprendan, en la escuela rural tienen que aprender a aprovechar su tiempo mientras el docente está atendiendo a alumnos de otro curso. Pero esta labor no podemos cargarla en las espaldas de los alumnos, la organización de las actividades en el aula debe favorecer esta circunstancia, debe facilitar el aprovechamiento máximo de los tiempos y los recursos, adaptándose a las circunstancias en cada momento y lugar, exprimiendo la imaginación didáctica de los docentes, y teniendo una gran flexibilidad.
Esta experiencia me ha resultado altamente positiva, y a la hora de pensar en soluciones organizativas, me ha dotado de esta flexibilidad. Ahora, al igual que cuando estaba en un CRA, intento pensar en las necesidades individuales de cada uno de los niños/as.
Desde luego intento agrupar estas necesidades para rentabilizar recursos, pero no las sometemos a la tiranía de la graduación por edad que impone nuestro sistema educativo, intentamos buscar otra forma de organizarnos.  De ahí vienen los diferentes tipos de apoyo que utilizamos en el colegio, y también viene de allí el intentar agrupar estos apoyos en niños/as de diferentes grupos en la medida de lo posible, el ejemplo más claro lo podemos tener en nuestros grupos de apoyo preferente.
Siempre seré un defensor de la escuela rural, no en vano llevé a una de estas escuelas a mis hijos, incluso haciéndoles  desplazarse todos los días desde la ciudad. Por ello mi primer pensamiento a la hora de buscar una solución a un problema organizativo, es pensar en  como lo solucionábamos en el CRA y, sin duda, de este pensamiento han surgido las mejores soluciones, puesto que me da una visión de los alumnos mucho más individualizada y directa, más personal. Nunca estaré lo suficientemente agradecido a todo lo que le han dado a mi vida profesional  las escuelas rurales, y mucho más todavía, lo que me han dado como padre.