UNA PEQUEÑA APORTACIÓN DESDE MI HUMILDE EXPERIENCIA, SOBRE COMO SE PUEDEN INTENTAR SOLUCIONAR LOS PEQUEÑOS PROBLEMAS DIARIOS QUE SE PRODUCEN EN LAS ESCUELAS.
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jueves, 5 de febrero de 2015

EL CONSEJO ESCOLAR

Ayer tuvimos Consejo Escolar en nuestro Centro, y creo que es una gran experiencia pertenecer a un órgano donde todo el mundo quiere colaborar y busca lo mejor para el colegio.
He pertenecido a algunos Consejos Escolares lamentables, donde cada uno buscaba su interés personal, recuerdo uno en una localidad aragonesa, donde los responsables políticos municipales estaban en el órgano de representación escolar, e intentaban trasladar las discusiones de los plenos a la escuela, con la consecuencia de la paralización de nuestras actividades por las trabas de unos y otros.
Después de la aprobación de la LOMCE se han recortado mucho las funciones que ostentaban los Consejos, aunque en realidad, antes eran poco más que nominativos si los equipos directivos querían controlarlos. En eso precisamente  está el quid de la cuestión, en dejar que tenga importancia. Consiste en no ver a los representantes de los padres como si fuesen el enemigo, y que estos no vean este órgano de representación como un lugar donde poder ejercer un control despótico sobre algunos maestros/as.
Cuando la motivación principal es la mejora del centro, porque es el lugar de trabajo para unos/as, y donde los hijos/as de los otros/as pasan gran parte del día, y donde se va a colaborar en su educación; cuando estas premisas se dan, es muy fácil enfocar las reuniones con positividad, con ilusión y con espíritu de mejora. Para ello, los equipos directivos no pueden tratar a sus consejeros como meros transmisores de información, sino que tienen que valorar sus opiniones y llevar a cabo las decisiones que tome el Consejo Escolar, aunque la ley no les obligue a ello.
Si los padres y madres se sienten importantes, e indudablemente lo son y mucho, van a colaborar en un montón de actividades, y el colegio podrá sacarlas adelante, algo que sin ellos sería del todo imposible. Apertura de bibliotecas fuera del horario escolar, meriendas solidarias y semana del esquí son actividades que este curso no subiésemos podido llevar a cabo sin su aportación.
Por mi parte además dejaría abierta la posibilidad de invitar a los alumnos/as mayores de los colegios de E.Primaria a que participasen en algunos Consejos. Se podría realizar una campaña electoral y que acudiesen los elegidos/as como invitados ¿Qué mejor forma de comprender el sistema democrático que participando de él? Los niños/as son solo eso niños/as, o sea personas con poca experiencia personal, pero con una capacidad de aprender y de asimilar tremenda. Deberíamos confiar en ellos, incluso darles alguna responsabilidad en la gestión del colegio, y desde el consejo escolar sería el lugar ideal. No hay que tener miedo a darles responsabilidades, es más, podemos aprender mucho de ellos/as.
En resumidas cuentas los equipos directivos deberían abrir lo más posible los Consejos Escolares y darles potestad de decisión por encima de lo que nos obliga la ley. En los lugares donde todo el mundo se siente con responsabilidad el ambiente es mejor y se funciona con una mayor eficacia.