UNA PEQUEÑA APORTACIÓN DESDE MI HUMILDE EXPERIENCIA, SOBRE COMO SE PUEDEN INTENTAR SOLUCIONAR LOS PEQUEÑOS PROBLEMAS DIARIOS QUE SE PRODUCEN EN LAS ESCUELAS.
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jueves, 29 de enero de 2015

LA MOTIVACIÓN POSITIVA FRENTE A LA NEGATIVA

No hay nada que una más a los seres humanos que el ir contra algo o alguien. Si analizamos el mundo futbolístico, los hinchas del Atlético de Madrid y del Barcelona se unen para ir contra el Real Madrid. De las misma manera los aficionados del este club se sienten cercanos a los del Espanyol por ser rivales del Barcelona.

Esta es una estrategia que los líderes de los grupos conocen bien, y no olvidemos que los equipos directivos son líderes, o al menos deberían serlo, del claustro de maestros/as. Si queremos unir a nuestro claustro no hay nada más fácil que buscar un enemigo común sobre el que aunar fuerzas ¿Y qué mejor enemigo que una nueve ley que nos va a hacer cambiar nuestra forma de trabajar? Y más aún si se multiplica el trabajo administrativo, verdadero ogro de los docentes. No voy a entrar ahora a analizar la LOMCE, creo que he dejado patente ya en otras entradas que no me convence su filosofía, pero que si acarrea un cambio metodológico, bienvenido sea. Lo que si que quiero analizar es utilizarla como cohesionador de grupos, pero cohesionador negativo.
Ningún elemento al que nos enfrentemos nos va a dar una coherencia de grupo, todo lo contrario nos va a dar una falsa imagen de unidad, pero en cuanto ese elemento aglutinante desaparezca, si no hay ningún objetivo común, se nos va a desmontar el grupo por completo. Para aglutinar a un grupo, un líder debe buscar un objetivo común, pero algo positivo. Un reto que suponga una efervescencia de la ilusión de todos los componentes. Los que hemos practicado deportes colectivos sabemos muy bien lo que es eso. Sabemos que lo que le beneficia a un componente del equipo les beneficia a todos/as, y lo que le perjudica a uno/a le perjudica a todos/as. Pues eso mismo se tienen que aplicar a los claustros.
 Si nos enfrentamos a una dificultad, enfoquémosla como una posibilidad de mejora, como un reto motivador. Es algo a superar, no una dificultad que nos va a aplastar. Es mucho más difícil motivar positivamente que contra algo. Para hacerlo positivamente debemos convencer a todos primero, para ir contra algo o alguien no hace falta hacerlo. Pero sin duda las motivaciones positivas son las que perduran en el tiempo, son las que nos hacen crecer de forma permanente y las que nos hacen mejores personas.
Es muy difícil ganarte a un grupo a base de positividad, pero como he dicho antes las grandes montañas están para ascenderlas y todos los montañeros/as conocen la satisfacción de la vista desde la cumbre después del esfuerzo de la ascensión.