UNA PEQUEÑA APORTACIÓN DESDE MI HUMILDE EXPERIENCIA, SOBRE COMO SE PUEDEN INTENTAR SOLUCIONAR LOS PEQUEÑOS PROBLEMAS DIARIOS QUE SE PRODUCEN EN LAS ESCUELAS.
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lunes, 22 de diciembre de 2014

HACIENDA SOMOS TODOS

Está hoy de moda la frase por el auto del juez Castro, y en la tele están poniendo los anuncios a los que hace referencia. Los veo y mi reflexión se dirige al adoctrinamiento al que nos someten, sí digo adoctrinamiento. Nos adoctrinan si nos dicen que tenemos que cumplir con Hacienda y pagar los impuestos que nos corresponden, parece una contradicción, pero viene a mi recuerdo multitudinarias manifestaciones en Madrid pidiendo la supresión de la asignatura de ciudadanía por adictronadora. Y sin embargo en estas clases se lanzan los mismos mensajes que se dicen en los mensajes del ministerio de Hacienda. ¿Cómo puede ser?, pues por la misma razón por la que es muy necesaria esta materia, otra gran contradicción.
Si reflexionamos y tenemos espíritu crítico, lo que se quiere conseguir en estas clases, podríamos ver que no puede haber nada negativo en que nos comenten y debatamos sobre nuestros derechos, y lo que es más importante nuestras obligaciones como ciudadanos. Si solo nos dejamos llevar por lo que nos dice alguien con un micrófono o por afinidad y nos lo creemos sin comprobarlo, pues.... necesitamos ir a clase de ciudadanía.
Me parece sorprendente que nadie pueda ni plantearse alguna objeción a que los niños aprendan como deben comportarse de una manera cívica y responsable. Solo se me ocurre que se puedan tener dudas sobre las interferencias que pueda hacer el maestro/a, y tampoco tiene mucha explicación, puesto que si alguien quiere adoctrinar desde la ascendencia que tiene la docencia, algo que me parece abominable, no tiene que esperar a dar ciudadanía. Es más los dos maestros que a lo largo de mi vida académica han intentado adoctrinarme, lo han hecho desde las áreas de Ciencias Sociales y desde Física y Química, sí digo Física y Química y por cierto lo intentaban con denuedo. Y nadie sale a la calle para pedir la eliminación de esta materia. Luego habría que poner bajo la lupa a todos los docentes, y no a la materia de Educación para la Ciudadanía. Y esa lupa ya se pone cuando se pasa una oposición, cuando se es contratado para un centro concertado, y desde luego todos los días desde el Servicio de Inspección.
Así que ya vemos que es una gran contradicción, puesto que estoy convencido de que el 95% de las personas que acudieron a aquellas manifestaciones no se habían leído el currículo de la materia ni habían hablado con alguien que la impartiese.
Con esto no quiero decir ni mucho menos que esté radicalmente en contra de la LOMCE, al revés técnicamente me parecerá una buena ley si es capaz de llevarnos a un cambio metodológico tras una reflexión de nuestra labor, técnicamente me parece que está bien. Pero permitidme que llore por la desaparición de ese área que es Educación de la Ciudadanía. que tanto me gusta impartir y creo que por las conversaciones que he tenido con los padres/madres, desde donde no adoctrino en absoluto.